6.10.08



Adicta sin Remedio - Capítulo 3A



Hilde se volteó en su cama y soltó un suspiro mientras echaba un vistazo a su reloj en forma de Pero-Pero* que le regaló Asuna en la última navidad. Faltaba poco para las cinco. Afuera, el sol ya comenzaba a ocultarse. Aparentemente terminó dando una cabeceada mientras leía los mangas que su amiga le había prestado antes de que comenzaran las vacaciones.
Se levantó mientras se pasaba distraídamente la mano por el pelo. Dio otro suspiro, esta vez de frustración. Los mechones sedosos que antes le llegaban hasta la cintura ahora terminaban en la nuca.
—¿Quién te manda hacer apuestas que sabes que son imposibles? —masculló para sus adentros—. «Mantén cerrada la boca todo el día y yo me le declaro a Asuna». Eso te pasa por querer bien a tu hermano.
Luego de acercarse a la ventana pudo ver los terrenos vacíos de la escuela. Para cuando fuera de noche aquello estaría nuevamente abarrotado de alumnos. Hilde no pudo evitar sonreír. En pocas horas todos sus amigos estarían de regreso…
Al evocar ese pensamiento puso los ojos como platos y al segundo siguiente ya estaba correteando por el cuarto, tratando de quitarse las zapatillas que usaba, desabotonarse la camisa de cualquier forma y abrir el ropero, todo al mismo tiempo.
¡La ceremonia de apertura! ¡¿Cómo rayos pudo olvidarlo?! Todos los que vivían en Amaterasu tenían que asistir a la ceremonia en la que la directora recibía el barco y daba su discurso de bienvenida a los nuevos y antiguos alumnos. ¡Y ella estaba absolutamente atrasada! ¡Su madre iba a matarla, de eso podía estar segura!



Comédia-Romance/PG-13





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