18.2.09
Como Perros y Gatos - Interludio
Capítulo 4
—Te vas a ensuciar la ropa si te quedas tirada ahí —advirtió Tomoe.
La otra se encogió de hombros.
—Es sólo llevarla a la lavandería. Para quien está acostumbrado a quitar manchas de tinta de mi ropa, un poco de tierra va a ser pan comido —entonces se puso de costado, alzó la cabeza y apoyó la mejilla en una de las manos para mirar a la otra joven—. Pero tú todavía no me contaste cómo te va la vida de mujer casi comprometida. ¿Tuviste muchos momentos románticos con tu prometido?

regresar | avanzar